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viernes, 5 de noviembre de 2021

III Jornadas de Responsabilidad Social Educativa

INSCRIPCIÓN -GRATUITA- ABIERTA HASTA EL 10 DE NOVIEMBRE.

El formulario está disponible en el QR
















Programa - El horario corresponde a España (4 horas de diferencia con Argentina)


11
Nov 2021
  • 10:15 - 10:30
    Bienvenida: Prof. Esther Ruiz
  • 10:15 - 11:30
    Mesa 1: Perspectivas históricas

    Modera: Prof. Sergio Román Aliste

    10.30hr-11.00hr. La Responsabilidad Social Educativa como fruto de la historia de la educación

                     Prof. Luis Manuel Martínez Domínguez

    11.00hr-11.30hr. La trascendencia universitaria en Alfonso X el Sabio

                       Prof. Covandonga Torres Assiego

    11:15 - 11:30 Comentarios y preguntas

                 

  • 11:30 - 11:45
    Descanso
  • 11:45 - 13:00
    Mesa 2: La educación femenina desde una perspectiva histórica

    Modera: Prof. Esther Ruiz Simón

    11.45hr -12.15hr La educación femenina en la villa de Madrid

                    Prof. José Enrique Anguita Osuna

    12.15hr -12.45hr Responsabilidad Social de la educación en cuanto a la igualdad real. Revisión histórica de la educación femenina en España en los inicios del siglo XX

                    Prof. Almudena Santaella Vallejo

    12.45-13.00hr Comentarios y preguntas

  • 13:00 - 13:45
    Mesa 3. Seneca y su postura sobre una formación socialmente comprometida.

    Modera: Prof. Esther Ruiz

    13.00hr-13.45hr Seneca y su postura sobre una formación socialmente comprometida.

                          Prof. Ana María Montero Pedrera

    13.45hr-14.00hr Comentarios y preguntas

  • 14:00 - 16:00
    Comida
  • 16:00 - 18:30
    Mesa 4: Prácticas actuales y perspectivas a futuro.

    Modera: Prof. Marta Gómez

    16.00- 16.30hr Educación y desarrollo.

                Sr. D. Ricardo Loy Madera-Secretario General de Manos Unidas

    16.30-17.00hr Experiencias escolares de huertos urbanos: proyecto FAO

                Prof. María Alejandra Brunet

    17.00-17.30 El futuro de las Responsabilidad Social Educativa

                Prof. Carlos Pujadas

    17.30-18.00hr Comentarios y preguntas

  • 18:00 - 18:15
    Clausura

    Prof. Esther Ruiz


lunes, 16 de agosto de 2021

¿Los directivos universitarios deben ser líderes en fluencia digital?

 Fluent digital leadership is now vital for every leader in higher education 

1. Los líderes en cada institución universitaria nos se pueden contentar con tener alfabetización digital, sino que tienen que tener fluidez digital. Y eso se consigue cuando se experimenta todo en ese entorno digital, como cuando la pandemia obligó a hacer una inmersión digital.

2. El segundo punto es que el liderazgo digital esté insertado en la cultura de la organización. " el liderazgo digital es asegurarse de que esté integrado en su cultura. Está incrustado en las venas de su organización ".

3. El tercer punto es tener una estrategia digital total. No es necesario ser un informático para comprender lo digital y la tecnología. "Solo necesita comprender cómo se aplica y dónde están los beneficios y las oportunidades ... esto es importante para que no haya un solo departamento ... ningún área en la que no puedan adoptar lo digital".

4. Explorar el horizonte futuro. “Estamos en la Cuarta Revolución Industrial; no hay duda de lo que se avecina. Es una aceleración de todo lo digital; Internet de las cosas, inteligencia artificial, la lista es interminable.

“Ese es el mundo al que nuestros estudiantes saldrán para una carrera de por vida. Si no les ayudamos a probar eso ahora, cuando estamos en la cúspide, en realidad los estamos defraudando. ¿Cómo debemos ajustar nuestro plan de estudios ... para darles una oportunidad en el futuro? "

Estas declaraciones se dieron en el contexto de un seminario, en el que todos los oradores coincidieron  en que "el liderazgo digital fluido es, por lo tanto, una prioridad esencial para el desarrollo de todos los líderes, en toda la educación superior.”

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Por supuesto que la tecnología digital ha asumido desde 2020 un protagonismo que no tenía.


Pero no puedo menos que recordar a Ortega y Gasset, cuando explicaba que no se puede ser un bárbaro especialista, que solo sabe de una pequeña parcela pero no tiene la perspectiva del mundo y la sociedad. Para eso recomendaba al universitario tener una idea actualizada de la biología y la filosofía, una imagen física del mundo, el proceso histórico de la especie humana. En fin, que un profesional universitario sea un hombre culto.….

Entiendo que para los líderes universitarios  la tecnología digital pasa a ser una herramienta que impacta en el ejercicio de todas las profesiones y en el modo de aprender. Y el que no esté en sintonía y no sepa valorar lo digital puede ser desastroso como líder universitario.
No tienen que ser informáticos, pero sí entender la tecnología y sus aplicaciones.

Lo que no está claro es cuánto es necesario saber, porque se trata de una herramienta que avanza diariamente, y por eso solo los expertos de cada área pueden seguirle el ritmo. Habrán de saber lo necesario para entender lo que expliquen los expertos de cada área del conocimiento en relación con lo digital.
Junto a esto, es imprescindible no olvidar que se trata de una herramienta, muy potente, pero que no dice nada sobre el mundo y lo humano. Para entender a la persona y a la sociedad hay que tener una formación humanista que no se quede atrás de esta urgencia digital, que es mucho más limitada en cuanto a la profundidad del conocimiento. No sabemos adónde nos pueden llevar los “bárbaros expertos en lo digital”, porque ellos tampoco se plantean la finalidad.
Como me comentó mi amigo Julio Durand, "Claramente hace falta darle sentido a las herramientas y eso es un desafío para liderar educativamente la universidad".

martes, 20 de julio de 2021

ÉTICA PARA POLICÍAS

 Me dió mucho gusto impartir una clase de Ética a un grupo de policías municipales, recién incorporados, en su Escuela de Policía Municipal. 

Algunos de los temas conversados: 

-Los policías pueden ser maestros de ética cuando colaboran en la educación ciudadana, enseñando lo que está bien y está mal. Con razones, no intimidando, aún cuando tengan que sancionar.

-Elegir qué tipo de persona quieren ser, porque las acciones humanas nos hacen mejores o peores personas. 

-El trabajo de policía como empleo, carrera, vocación. Seguramente comienzan con esperanzas y ganas de trabajar bien. Pueden perder ilusión al ver que no se cumplen todas las expectativas. No es excusa, hacer todo el bien posible.

-Relaciones con personas: conflictos con autoridades, compañeros, vecinos, etc. La regla de oro de la Ética: no hagas a otro lo que no quieras que te hagan a vos. La dignidad de cada persona

-Minicasos de coima y soborno. La regla de la cooperación al mal.

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Puede parecer una gota de agua en el mar, pero no es así, porque se trata de la vida, la conciencia y la felicidad de unas personas lo que se juega en estas verdades sencillas. 


martes, 22 de junio de 2021

Carta Magna de las Universidades 2020

 

Nueva versión de la Carta Magna de las Universidades (MCU)

El 17 de junio de 2021 se lanzó la versión 2020 de la Carta Magna de las Universidades (MCU). Se trata de un documento con título en latín, que fue firmado originalmente por 388 rectores en 1988, al cumplirse el 900 aniversario de la Universidad de Bologna. De Argentina, hasta la fecha lo firmaron 8 universidades privadas y 6 estatales.

Contiene principios de libertad académica y autonomía institucional, que siempre han sido muy apreciados como inherentes a la universidad, y se reafirman en la nueva MCU.

En aquel año se quiso mostrar que Europa existía más allá de sus divisiones –todavía estaban en pie el triste Muro de Berlín y el Telón de Acero- y que perduraba desde hacía casi mil años, en particular a través de sus universidades, las instituciones que moldearon sus valores y objetivos de largo término.

El acto de 1988 en Bologna

Me parece valioso transcribir la descripción del acto del 18-IX-1988 en Bologna, que recoge el Observatorio de la Carta Magna de las Universidades  (link).

Unos 500 líderes universitarios habían sido invitados a unirse, con toga y colores, a la función académica organizada en la Piazza Maggiore de la ciudad vieja, a unos cientos de metros del Archiginnasio, la antigua sede de la Universidad. El poder de la inteligencia, es decir, la capacidad de vincular elementos del conocimiento de manera innovadora para el desarrollo social y científico, estaba recordando a sus socios en la sociedad - el gobierno, la iglesia, los ciudadanos, representantes del comercio y la industria -, todos ellos presentes en la plaza como observadores comprometidos, que sus medios y fines están en el centro de la mente y el comportamiento europeos, porque representan una forma de vida y de pensamiento compartidos. Los participantes procedían de toda Europa, Oriente y Occidente, así como de lugares distantes del planeta donde el concepto de universidad había migrado a lo largo de los siglos, de América a Asia, de África a Australia. La solemnidad del ritual, el esplendor del lugar, la belleza de la música y de los textos compuestos por miembros de la Universidad de Bolonia - desde Dante hasta Umberto Eco - dieron un renovado y eufórico sentido de identidad a la comunidad de educación superior en Europa, y más allá, en la medida en que se refiera a principios y normas de trabajo similares.

 

En la nueva versión de la Carta se pone el acento en dos aspectos que cobran actualidad ante los cambios sociales: por un lado, que la esencia de la institución universitaria es idéntica para todo el mundo; al mismo tiempo, se hacen más amplias y urgentes las responsabilidades de la universidad ante las necesidades locales. Es una afirmación escueta, que evita entrar en ningún detalle de esas responsabilidades sociales: “Las universidades reconocen que tienen la responsabilidad de comprometerse y responder a las aspiraciones y retos del mundo y a las de las comunidades locales que sirven, para el beneficio de la humanidad y contribuir a la sostenibilidad.” (link a la Carta Magna).

Acerca de dogmas y libertad académica

A propósito de la libertad académica dice la Carta : “A medida que crean y divulgan conocimiento, las universidades cuestionan dogmas y doctrinas establecidas y promueven el pensamiento crítico en todos los estudiantes y académicos.” 

Con respecto a dogmas y doctrinas establecidas, me parece pertinente hacer notar que las creencias religiosas habitualmente se concretan en unas pocas definiciones de lo que los creyentes creen, y que sirven para no confundirlas con lo que cada uno opine. Creencias o dogmas que la universidad tiene que respetar porque corresponden al ejercicio de la libertad religiosa. Otra cosa muy distinta es tratar de imponer un pensamiento único en cuestiones políticas, culturales o económicas. Para que quede claro pongo un ejemplo de lo que sucede a profesores de las universidades chinas: ““Muchos de estos profesores de la parte continental serán miembros del Partido Comunista Chino cuyo juramento de membresía incluye, entre otros, "llevar a cabo las decisiones del Partido, estrictamente observar la disciplina del Partido, guardar los secretos del Partido y ser leal al Partido ". La lealtad al partido triunfa sobre todo, incluida la libertad académica "(link)

Se trata en este caso, como si fueran definiciones religiosas, de “dogmas comunistas”, dictaminados por el Partido, que no se pueden discutir en las universidades chinas. Mientras no cambie este totalitarismo, no podrían firmar la Carta Magna de las Universidades.




domingo, 6 de junio de 2021

Universidades sin presencialidad y en silencio total!!

Un artículo de Héctor Ghiretti"Educación presencial: el atroz silencio de la universidad" 
(link), desnuda el inexplicable silencio de las universidades después de un año y medio sin presencialidad.

Lo que la sociedad espera de las universidades es que hagan el aporte más reflexivo y profundo ante los cambios y sucesos importantes. Que iluminen el sentido de lo que ocurre, que abran horizontes cuando una pandemia planetaria oscurece el presente y el futuro. En las universidades están los investigadores y profesores a quienes se les paga para que piensen, enseñen, escriban, difundan. Por supuesto que hay esfuerzos individuales de algunos de ellos, que a través de Zoom cumplen como pueden su misión. Pero ese esfuerzo individual no trasciende y mucho menos se observa un esfuerzo institucional, ante un problema que afecta a todos los niveles educativos.

Parece que la conclusión de Ghiretti es acertada: " La virtualidad ahorra costos, simplifica la gestión, silencia conflictos y reduce riesgos. Negocio redondo."

Escribe el autor que hay aspectos que suelen pasarse por alto, como si en la universidad la falta de presencialidad no afectara: pero "el déficit de conectividad es similar a otros niveles educativos. La virtualidad es casi una cosa de élites en un país en proceso acelerado de pauperización. Otro actitudinal: las condiciones propias de la virtualidad no favorecen las disposiciones necesarias para los procesos de aprendizaje. Uno relacional: la cancelación de la convivencia universitaria como primera socialización adulta supone un gravísimo déficit para la formación de los jóvenes. Finalmente los problemas que plantean las instancias de evaluación. Se cree que la universidad “sigue”, y no es así."

Los alumnos y las agrupaciones estudiantiles

Al mismo tiempo sorprende el absoluto quietismo de las agrupaciones estudiantiles, un gremialismo que "nunca promueve una mayor exigencia académica, sino todo lo contrario. Pero más allá de la militancia, los alumnos no pueden trascender su propio interés corporativo, determinado por la universidad como centro de expedición de títulos habilitantes: quieren aprobar exámenes y graduarse a cambio del menor esfuerzo posible. La virtualidad, por muchas razones, reduce esas exigencias. Los alumnos universitarios reconocen que aprenden poco y mal pero en su esquema de costo-beneficio prefieren las clases en casa. Una encuesta reciente en Italia ha sido elocuente en este sentido."

Los docentes

En lo que hace a la designación de profesores universitarios "predomina una lógica clientelar: se ha ido formando un vasto ejército de docentes de dedicación simple, es decir, profesionales que por alguna razón complementan su actividad principal con la docencia universitaria. El resultado es un claustro mal pagado, poco comprometido y escasamente predispuesto a asumir plenamente el oficio universitario. Si se suspenden las clases presenciales, tanto mejor."

Como es sabido, los gremios docentes se mueven por una lógica partidaria, "así que en este contexto político la suspensión de la presencialidad les permite evitar la presión que recibirían de parte de las bases por la brutal destrucción del salario docente".

Las  autoridades universitarias y la pandemia

"La universidad pública argentina ha renunciado a guiarse por indicadores de eficacia institucional y función social comprobable. El promedio nacional de egresados en relación con ingresantes es de los más bajos del mundo: en torno al 30%  En este contexto la preocupación principal de los directivos es la puja por porciones crecientes de presupuesto, sin estar por ello obligados a mostrar resultados o ajustarse a criterios de excelencia."

Termina Ghiretti con una conclusión lapidaria: "Excepciones a este panorama existen, naturalmente. Pero el estado general sigue estas líneas maestras. El sistema universitario argentino es ineficaz, obsoleto, elitista, hiperburocratizado y caro. Y va a peor. Mientras tanto, repite la consigna de la educación universitaria pública, laica, gratuita y de calidad, reproduciendo un complejo ideológico fatal, una falsa conciencia de sí."

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Por mi parte adhiero a las consideraciones de Ghiretti. Este blog es sobre la responsabilidad social de las instituciones educativas, y  después de un año y medio de silencio e inacción, me parece pertinente pegar un grito y reclamar a las universidades.



jueves, 22 de abril de 2021

PANDEMIA ESCOLAR: LOS PROTOCOLOS SON IMPORTANTES…PERO EL ACTO DE APRENDER … INDISPENSABLE.

El coronavirus ha desafiado a los gobiernos poniendo en tensión a los sistemas sanitarios, demostrando que los países que han reconocido al vinculo salud-educación  son los que mejor se han adaptado a la “nueva normalidad” Por lo tanto solo aquellos sistemas educativos que aseguraron la concurrencia  a las  escuelas lograron cuidar  y fortalecer   a los  alumnos y maestros asegurando su  bienestar físico, mental y social    con   experiencias de procesos de enseñanza-aprendizaje que resignificaron  el aula ante una realidad inédita,  

 En la  actualidad parecería ser que las instituciones educativas, preocupadas y ocupadas en


asegurar el cumplimiento de protocolos para el  funcionamiento, estarían olvidando que su esencialidad consiste en el ACTO DE APRENDER.  En este sentido, es importante que equipos directivos y docentes estén atentos a los cuidados sanitarios, pero es imprescindible que cada   encuentro escolar   evidencie   un nuevo aprendizaje.

En nuestra opinión, este es el momento de redireccionar el rumbo y poner el foco en la insustituible tarea educativa. Es necesario que las autoridades educativas propicien la autonomía institucional, y con políticas claras, alienten y acompañen a los equipos directivos a liderar procesos en los que los acuerdos entre alumnos y docentes demuestren qué y cómo se aprende en el contexto de una emergencia sanitaria.  Asimismo, reemplazar el agobio  producido por los miedos, el aislamiento, el exceso de tecnología y burocracia por armonía y certidumbre , puede ser estratégico para que la creatividad y el entusiasmo se apropien   del aula, reconociendo a la pandemia como fuente inagotable de oportunidades de nuevas enseñanzas aprendizajes.

Es momento de confiar en el compromiso de cada comunidad educativa y en su capacidad para realizar alianzas con el entorno, estimulando protagonismos   propios capaces de mejorar y transformar la realidad. Solo con la participación activa de todos en la construcción de propuestas áulicas y proyectos educativos cotidianos se logrará recuperar la virtuosidad de la presencialidad para el logro del conocimiento.

Mónica Lescano

miércoles, 17 de febrero de 2021

Ética para investigadores


Después de la última entrada del blog, estuve en contacto con Roberto Andorno, investigador argentino especialista en Ética de la Universidad de Zürich, a quien le agradezco el material muy valioso que me envió. Andorno pertenece a la Escuela de Derecho y al Instituto de Ética Biomédica de esa universidad, la mayor de Suiza. Dicta dos seminarios cada año para doctorandos de todas las disciplinas sobre Ética para investigadores.

En esos seminarios se pone de relieve que un investigador debe ser ético en el contenido de su investigación (por ejemplo respetar la dignidad de la persona) y en respetar la veracidad en los procedimientos científicos.



El contenido que se discute en las clases es el siguiente: 

       Conceptos éticos básicos que son relevantes para la integridad científica

  • Procedimientos para tratar las denuncias de mala conducta científica
  • Fabricación y falsificación de datos, incluida la manipulación de imágenes.
  • Ética de publicación: que los datos de la investigación sean reales y la autoría también lo sea
  • Conflictos de interés
  • Plagio

Citation stacking

Entre tantos temas de interés que trata Andorno, uno que no conocía  es  el llamado Citation stacking, acuerdos inadecuados entre revistas científicas, para aumentar artificialmente las citas. Por lo general, hay una revista 'donante' (que contiene las citas) y una revista receptora (que recibe las citas). El objetivo es mejorar el índice de impacto de la publicación.

Relativismo cultural vs Universalismo

Lo que se debate en todos los estudios de Ética, en Suiza y en todo el mundo, es la pregunta sobre el fundamento de la Ética. Por un lado, el relativismo que considera que la ética es una pura convención, un producto meramente social o cultural de cada época. Por otro lado, los que sostenemos que hay valores universales que corresponden a nuestra dignidad de personas y que por eso son válidos en todas las culturas, independientemente de que sean así considerados o no en algunas de ellas.

 

jueves, 14 de enero de 2021

Corrupción en las universidades

En junio de 2020 se publicó “Corruption in Higher Education – Global Challenges and

Responses”, -Corrupción en la Educación superior-Desafíos y respuestas globales, libro editado por Elena Denisova-Schmidt, y comentado en el último número de International Higher Education (ver aquí).

Se trata de un problema global, que adquiere distintas dimensiones según los países, y se manifiesta en individuos que buscan sacar ventajas personales a través del plagio o copia, y de las oportunidades para el fraude y la estafa que dejan expuestas las instituciones educativas en sus estructuras organizativas.

Son ampliamente conocidos los episodios en la Argentina de universidades que medran con la cercanía al poder político consiguiendo extraños contratos millonarios, concursos de profesores arreglados para los amigos, investigaciones falsas o repetidas con leves alteraciones, discriminación por motivos ideológicos, abuso de poder para imponer consignas partidarias, publicaciones en journals truchos y todo el resto de acciones corruptas que suceden en las demás organizaciones.

Los estudiantes universitarios y la copia

No es necesario pensar en los grandes delincuentes para tropezar con conductas inmorales. Cada año tengo que renovar esfuerzos para que estudiantes de grado y de postgrado tomen conciencia de la gravedad de copiar textos o ideas, sin mencionar la fuente. Están tan acostumbrados a “cortar y pegar” de Internet, que en muchos casos los alumnos –y también profesores!- han asumido que es un comportamiento normal el plagio.

Es probable que lo vengan haciendo desde el colegio. Por eso es tan urgente que todos los docentes eduquen desde muy temprano a los estudiantes en este punto concreto del fraude que es copiarse. Es una carga más para el profesor, porque tiene que comenzar por comprobar con Google las frases copiadas, que normalmente resultan evidentes por el cambio de estilo y de profundidad de los párrafos. Un alumno al que le señalé en una de las primeras clases del año un párrafo copiado de Internet me contestó: Reconozco que estuve mal en no haber puesto la bibliografía y fuentes que utilicé, pero le aseguro que bajo ningún punto de vista quise hacer propio un pensamiento o elaboración de otra persona ya sea de un compañero o de algún autor. En este caso asumí que actuó de buena fe y solamente pedí que rehiciera el trabajo, pero lo comenté a todo el curso, para que sirviera de aprendizaje.

El procedimiento que me ha resultado útil para cortar este vicio es distribuir a los alumnos unas detalladas instrucciones de cómo se hacen las citas de libros y artículos impresos o que están en Internet. A continuación le pido a cada uno que lea un determinado escrito y responda a un par de preguntas citando el texto. En muchos casos he tenido que pedir que rehagan varias veces la tarea, hasta que aprendan a citar.

Por supuesto que también hay que reducir los incentivos para copiar, pidiendo trabajos en los que tengan que resolver problemas y superar desafíos, que por otra parte son los que resultan atractivos para los millennials. Al finalizar un curso, una alumna escribió: quería agradecerle por cada trabajo que nos dio, eran desafíos. Puedo añadir que también para el profesor es un desafío pensar trabajos que tengan estas características, en lugar de pedir que repitan lo que se dijo en clase o en el libro.

Restaurar la confianza en las universidades

Es mucho lo que se puede y debe hacer para combatir la corrupción en las universidades, porque es una de las últimas instancias para educar ciudadanos honestos. Ni los directivos ni los profesores podemos mirar para el costado cuando advertimos comportamientos inmorales, aunque sea complejo y delicado encauzar la corrección.

Como concluye el artículo mencionado, “Los ciudadanos de naciones en cualquier etapa de desarrollo necesitan tener confianza en las universidades, para proteger la integridad y calidad de sus out puts”, es decir, de su graduados y de su producción intelectual.

 

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

La salud de los docentes en el aula: un punto de atención para directivos y docentes

 Por Ariel Vulcano* 

- Desde los años 1970 comienzan a estudiarse las relaciones entre el trabajo docente y diversos 

trastornos de la salud.

 Los cambios sociales y los avances científicos de las últimas décadas se han visto reflejados de alguna manera en la relación educando-docente, tanto por su enriquecimiento como en el aumento de la complejidad de esta relación, la cual se ha amplificado y complejizado con la mayor posibilidad de interacción educando-familia- docente.

 Las enfermedades relacionadas con el ejercicio de la docencia estuvieron casi desde siempre relacionadas con un padecimiento docente por excelencia, los trastornos de la voz, instrumento de trabajo y de comunicación imprescindible.

 Pasaron muchas generaciones desde la ley 1420 (link) del año 1984, que reglamentó la educación en la Argentina; desde el docente “sano”, a la prevención de riesgo laboral en centros educativos y las enfermedades laborales relacionadas.

 Las patologías en docentes


 En las últimas décadas muchas de las patologías prevalentes en la sociedad, como las llamadas psicosociales (estrés, depresión, bunr out, etc) y osteomusculares se ven reflejadas en el aula.

 Con respecto a estas últimas, se pueden considerar relacionadas con la actividad, las consecuencias del tiempo de permanencia de pie y patologías preexistentes, como el pie plano, juanetes, dismetrías de los miembros inferiores (una pierna más corta o más larga que la otra) que pueden traer dolor en la región de los trocánteres, que la persona refiere como dolor de cadera, las contracturas de los músculos para vertebrales en toda la columna. Con el uso del pizarrón, dolores de hombro y de la mano, como la aparición de túnel carpiano.

 Hay un síndrome (conjunto de signos y síntomas) al que se le llama fibromialgia, que presenta dolor generalizado, trastorno del sueño y congoja, que une un poco las llamadas patologías psico sociales y las osteomusculares, que requiere diagnóstico y tratamiento con celeridad.

 Estos ejemplos son para ilustrar someramente que la salud y la calidad docente, a veces dependen de factores modificables con prevención y tratamiento y que deben ser considerados seriamente por los propios docentes, los directivos escolares, los sindicatos y las obras sociales.

 *Ariel Vulcano

Maestro Normal Nacional (1967)
Médico (UNLP), Especialista en Reumatología


martes, 20 de octubre de 2020

La Responsabilidad Social de las Empresas Agropecuarias

 Disfruté hoy la invitación a charlar sobre Responsabilidad Social con directivos y alumnos del

Centro de Formación Rural Saladillo, de la Provincia de Buenos Aires. Se trata de un Instituto Técnico Agropecuario, perteneciente a la Fundación Marzano. 

Por la orientación educativa del Centro, la charla se orientó a un aspecto enormemente actual de la Responsabilidad Social Empresaria, como es todo lo que se refiere a Alimentación y Empresas Agropecuarias.

En este sector es mucho lo que se ha avanzado en el mundo, al menos teóricamente,  para determinar criterios e indicadores aplicables a las empresas agropecuarias. Y no solo teóricamente, porque entre los firmantes del Pacto Global de las Naciones Unidas ya hay 500 empresas del sector, que entregan periódicamente sus reportes de sostenibilidad.

En la Argentina son numerosas las instituciones educativas que tienen la orientación para formar bachilleres y técnicos agropecuarios, además de las muchas universidades que cuentan con las con carreras especializadas en producción y gestión agrícola, ganadera, y de ciencias de la alimentación.

Para estas instituciones puede ser útil que mencione en este blog algunas de las iniciativas internacionales sobre Responsabilidad Social del sector, porque no todas están incorporadas actualmente en los programas de estudio, y son imprescindibles para un país que quiere estar a la vanguardia en la producción de alimentos.





1. En primer lugar hay que tener en cuenta  
el Objetivo nº 12,  entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que señaló la ONU para el 2030, :

OBJETIVO 12: GARANTIZAR MODALIDADES DE CONSUMO Y PRODUCCIÓN SOSTENIBLES (Y 8 METAS)

El objetivo del consumo y la producción sostenibles es hacer más y mejores cosas con menos recursos. Se trata de incrementar las ganancias netas de bienestar de las actividades económicas con menos degradación, menos contaminación y una mejor calidad de vida.
En ese proceso participan diversos actores: empresas, consumidores, encargados de formular políticas, investigadores, científicos, minoristas, medios de comunicación y organismos de cooperación para el desarrollo.

2. La primera meta que indica el ODS nº 12 es apoyar el Marco Decenal de Consumo y Producción Sostenibles 2012-2022 (10YFP, por sus siglas en inglés)

MARCO DECENAL DE CONSUMO Y PRODUCCIÓN SOSTENIBLES (10YFP) 
Programas vigentes

        Información al consumidor
        Estilos de vida sostenibles y educación
        Compras públicas sostenibles
        Edificaciones y construcción sostenibles
        Turismo sostenible, incluyendo ecoturismo
        Sistemas de alimentación sostenibles. 

3. El Programa de Sistemas de alimentación sostenibles del 10YFP consta de:
        42 projectos
        20 documentos
        Áreas de trabajo:
        Creación de entornos propicios para sistemas alimentarios sostenibles
        Aumentar el acceso y fomentar la aplicación de conocimientos, información y herramientas viables para incorporar el CPS en los sistemas alimentarios.
        Sensibilización sobre la necesidad de adoptar patrones de CPS en los sistemas alimentarios
        Fortalecimiento de la colaboración entre las partes interesadas del sistema alimentario para aumentar el desempeño de CPS del sector

4. Pacto Mundial ONU: Principios de Empresas de Alimentos y Agrícolas 


1. LA SEGURIDAD ALIMENTARIA, LA SALUD Y LA NUTRICIÓN COMO OBJETIVOS

2. PRACTICAR LA RESPONSABILIDAD AMBIENTAL
 
3. ASEGURAR LA VIABILIDAD ECONÓMICA Y COMPARTIR VALOR
 
4. RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS, CREAR TRABAJOS DECENTES Y CONTRIBUIR A LA PROSPERIDAD DE LAS COMUNIDADES LOCALES
 
5. FOMENTAR EL BUEN GOBIERNO Y LA RENDICIÓN DE CUENTAS
 
6. PROMOVER EL ACCESO Y LA TRANSFERENCIA DE CONOCIMIENTOS, HABILIDADES Y TECNOLOGÍA


Estas son algunas de las puertas de entrada para avanzar en la Responsabilidad Social de las Empresas Agropecuarias y de Alimentación. Las instituciones educativas especializadas en este sector, como ya hacen  los Centros de Formación Rural de la Fundación Marzano, pueden contribuir mucho a que se difundan estos principios y las buenas prácticas.